La normativa vigente establece que un perro potencialmente peligroso debe llevar bozal en diversas situaciones. En primer lugar, es obligatorio el uso de bozal en la vía pública, especialmente en espacios concurridos. Además, el bozal se convierte en un elemento esencial durante el transporte en medios públicos y en lugares tales como parques o eventos donde haya presencia de otros animales o personas. Esto no solo garantiza la seguridad de quienes rodean al perro, sino que también refuerza la responsabilidad del dueño. Los perros de razas específicas, identificados como potencialmente peligrosos, tienen regulaciones adicionales que exigen no solo el uso del bozal, sino también una correcta socialización y adiestramiento. En Nacho Flores - Diseño de perreras, entendemos la importancia de estos aspectos y recomendamos siempre adquirir productos que cumplan con la normativa establecida y aseguren el bienestar de su mascota.





